Renueva tus zapatos cambiando los cordones

Cuando hablamos de calzado, todos tenemos en cuenta una serie de aspectos que consideramos fundamentales. Buscamos que el zapato se adapte correctamente al pie para evitar rozaduras, realizamos un mantenimiento y limpieza habitual para que la piel o el tejido no se deteriores, sustituimos las plantillas, los guardamos en un lugar seco y con papel dentro para que no se deformen.

Sin embargo, los grandes olvidados suelen ser los cordones. Y esto no debería ser así, puesto que los cordones cumplen dos funciones muy importantes. Por un lado, su indudable papel estético. Un cordón viejo y gastado desluce el zapato más cuidado. Por otro lado, los cordones en buen estado sujetan mejor el pie.

Por tanto, los cordones son algo más que un complemento, ya que aportan formalidad y elegancia al calzado y el ajuste perfecto al pie. Cambiar los cordones de nuestros zapatos tiene un coste muy bajo frente a las ventajas que aporta. Al sustituirlos notaremos el cambio de inmediato.

El mayor problema que podemos tener es elegir entre tantos modelos, colores y longitudes.

El grosor elegido dependerá del diámetro del ojal. El cordón debe resbalar con facilidad a través de los ojales pero no deben dejar holgura. La longitud irá en función del número de ojales del calzado. Siempre tenemos que calcular que sobre la cantidad suficiente de cordón para poder anudarlos con comodidad.

Por otra parte, hay cordones largos, cortos, anchos, redondos, de cuero… Sin embargo, cada uno tiene una utilidad concreta.

TIPOLOGÍAS DE CORDONES PARA CADA ESTILO

Los cordones de cuero son planos, refinados y de gran calidad para el calzado formal pero quizá el modelo más utilizado en este material sea el cordón náutico, que es de sección cuadrada y que da ese toque deportivo y elegante al calzado. Este tipo de cordón se deteriora y se rompe con facilidad por el roce con los ojales metálicos y porque se suelen usar en ambientes marítimos. Por ese motivo, hay que sustituirlos en cuanto aparezcan las primeras señales de desgaste.

El cordón plano es el más tradicional para el calzado deportivo. Hoy disponemos de una gran variedad de colores con los que personalizar cualquier zapato deportivo. Los hay anchos y estrechos, para ojales de diferentes diámetros.

El cordón redondo (ver ejemplo) normal tiene es muy funcional. Se adapta al calzado deportivo y al calzado urbano informal. También se emplea en botas de montaña, aunque en este caso suelen estar hechos de materiales más resistentes y antideslizantes, seguros para la práctica deportiva.

El cordón fino ( ver aquí) se utiliza para los zapatos de vestir. Suele ser encerado, para un acabado más elegante y duradero y su gama de colores es mucho más sobria.

Deja un comentario

Puedes usar HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>