La anemia

Puede manifestarse en cualquier momento de tu vida, y no suele ir acompañada por síntomas clamorosos; si te sientes con poca energía, cansado, tienes poca capacidad de concentración y fatiga, es muy probable que estés anémico.

Hay síntomas que aparecen de forma gradual, como mareos, mala digestión, calambres, dolores de cabeza o malestar en el abdomen; por lo que terminas acostumbrándote y no te das cuenta de que estás enfermo.

Los glóbulos rojos cumplen la función de transportar oxígeno a las células que lo necesiten y están compuestos por hemoglobina, que es del color mencionado, y se encarga de apresar el oxígeno.

Si la hemoglobina disminuye, también lo hace el oxígeno; por eso la piel se torna pálida, las mucosas también; y se tiene esa sensación de cansancio que no remite, por más que se duerma o descanse.

Para producir hemoglobina y glóbulos rojos, el organismo debe contar con el aporte de hierro y vitaminas, en cantidad suficiente; proceso en el que también participan los riñones, con una hormona que alerta a la médula que debe seguir con la fabricación.

Normalmente este procedimiento es automático, pero cuando disminuye el hierro, la médula no puede crear la cantidad necesaria de glóbulos rojos, o éstos no poseen la hemoglobina necesaria.

Para detectarla debes hacerte análisis, y si los resultados son positivos, hacer el tratamiento adecuado; de otra manera se verán afectados tu corazón y tus riñones, además de agravar otras afecciones.

Tags:  

Deja un comentario

Puedes usar HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>